Cae la mirada sobre el deseo callejón enloquecido amenaza y resplandor disfrazada de la mujer que soy voy a dibujarlo despacio con la pluma del iris voy a tallarlo con la arenga de mi latido girará con mis besos ingrávido mi cuerpo hacia la anémona de la suerte devorará sus gestos y agrietará los muros del tiempo nada sostiene mis huesos
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