EJÉRCITO DE OCUPACIÓN
* Ayer en la mañana que era mi día libre me quede viendo información y vi la foto que hoy aparece en la columna y recordé al profesor Antonio Cova (+) aquél sociólogo de abundante cabello blanco y chivita a lo Fu Man Chú, muy ameno y de risa contagiosa, que entrevistaba El Ciudadano con frecuencia y quien avizoró lo que iba a pasar, en especial acertó con la posibilidad que el ejército narcochavista se transformara en un ejército de ocupación. Decía Cova que los ejércitos de ocupación son los peores enemigos de la patria y que nunca duermen ni ven a la cara a los ciudadanos a quienes hostigan. Eran inducidos a la enfermedad mental de la paranoia porque el mismo gobierno que defienden, les inculca el miedo a ser envenenados si toman un café en la calle, o al cruzar la vía les atropella un carro, o les dispara un transeúnte al caminar por una acera, y es el mismo gobierno que se dedica a cometer esos delitos con frecuencia para mantener en ascuas a sus represores. Es obvio que a partir de este acto criminal de bloquear la ayuda humanitaria morirá más gente por falta de medicinas y más niños fallecerán de inanición. De seguir así, la gente se irá empobreciendo y el ejército cada día será más canalla como lo fue el ejército de Chapita Trujillo en Santo Domingo, el cubano bajo el mando de Efigenio Almejeiras y Raúl Castro, que mataron a Camilo Cienfuegos, o del propio Duvalier en Haití. Que tragedia ha sido la Historia del Caribe, y que prolífera ha sido ella en tiranos, de modo que el difunto y maduro siguen esa tradición. Ya comenzaron con los “maridos” de la fosforito, esa partida de peligrosos delincuentes con quienes ella se rodea y se regodea en las cárceles que dominan, como ha aparecido en muchas fotos y que están en la primera línea de fuego en defensa de la “revolución”. Cada día maduro y los cubanos se apoyarán más en ellos e irán desplazando en el mando y en el poder real a los militares de carrera porque los pranes son guapos resteados con la vida y probados en los combates callejeros, mientras los militares eran empleados para vender pollos, y qué sabe uno de su coraje probado solo contra estudiantes y ancianos desarmados. Pero todo lo que hagan cada uno de estos malandros y delincuentes es responsabilidad única y exclusiva de la fuerza armada bolivariana en un ciento por ciento, al ser ellos responsables de la seguridad de los venezolanos y cada niño muerto por falta de medicamentos que venían en la ayuda humanitaria también son su responsabilidad política e histórica.
* Ayer en la mañana que era mi día libre me quede viendo información y vi la foto que hoy aparece en la columna y recordé al profesor Antonio Cova (+) aquél sociólogo de abundante cabello blanco y chivita a lo Fu Man Chú, muy ameno y de risa contagiosa, que entrevistaba El Ciudadano con frecuencia y quien avizoró lo que iba a pasar, en especial acertó con la posibilidad que el ejército narcochavista se transformara en un ejército de ocupación. Decía Cova que los ejércitos de ocupación son los peores enemigos de la patria y que nunca duermen ni ven a la cara a los ciudadanos a quienes hostigan. Eran inducidos a la enfermedad mental de la paranoia porque el mismo gobierno que defienden, les inculca el miedo a ser envenenados si toman un café en la calle, o al cruzar la vía les atropella un carro, o les dispara un transeúnte al caminar por una acera, y es el mismo gobierno que se dedica a cometer esos delitos con frecuencia para mantener en ascuas a sus represores. Es obvio que a partir de este acto criminal de bloquear la ayuda humanitaria morirá más gente por falta de medicinas y más niños fallecerán de inanición. De seguir así, la gente se irá empobreciendo y el ejército cada día será más canalla como lo fue el ejército de Chapita Trujillo en Santo Domingo, el cubano bajo el mando de Efigenio Almejeiras y Raúl Castro, que mataron a Camilo Cienfuegos, o del propio Duvalier en Haití. Que tragedia ha sido la Historia del Caribe, y que prolífera ha sido ella en tiranos, de modo que el difunto y maduro siguen esa tradición. Ya comenzaron con los “maridos” de la fosforito, esa partida de peligrosos delincuentes con quienes ella se rodea y se regodea en las cárceles que dominan, como ha aparecido en muchas fotos y que están en la primera línea de fuego en defensa de la “revolución”. Cada día maduro y los cubanos se apoyarán más en ellos e irán desplazando en el mando y en el poder real a los militares de carrera porque los pranes son guapos resteados con la vida y probados en los combates callejeros, mientras los militares eran empleados para vender pollos, y qué sabe uno de su coraje probado solo contra estudiantes y ancianos desarmados. Pero todo lo que hagan cada uno de estos malandros y delincuentes es responsabilidad única y exclusiva de la fuerza armada bolivariana en un ciento por ciento, al ser ellos responsables de la seguridad de los venezolanos y cada niño muerto por falta de medicamentos que venían en la ayuda humanitaria también son su responsabilidad política e histórica.
Esto no ha terminado. Este episodio de la serie está activo y no le podemos pulsar next porque está en pleno desarrollo. Hay muchos intereses en juego y la partida continúa. Los pusilánimes se echarán a llorar. Los demás a no decaer en el ánimo


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